sábado, 3 de enero de 2009

La estupidez humana y otras yerbas

Hay un viejo dicho atribuido a las Leyes de Murphy que dice: "Hay dos elementos que son de carácter universal: el hidrógeno y la estupidez" y un corolario, esta vez puesto en boca de Einstein, quien afirma que:"Aunque del primero, no estoy muy seguro"

Estas ideas, están asociadas al dicho "el sentido común, es el menos común de los sentidos"

No. Hoy no me levanté en un estado filosófico agudo ni me tomé ningún licuado sobre un tratado freudiano. Lo que sucede es que harto de leer las mismas estupideces en los diarios argentinos, hice un recorrido por España y me encontré...otro tipo de estupideces...como ésta: "Nueva publicidad en Ios buses de Barcelona: "Probablemente Dios no existe. Disfruta la vida"

Ahora me entiende, ¿no?
Reconocemos a los catalanes como un pueblo culturalmente avanzado, con ideas nuevas y siempre intentando estar a la vanguardia de todo. Creo que están muy por delante de Madrid. No estoy muy de acuerdo con su nacionalismo extremista, pero reconozco el avance permanente. Y con ello no estoy afirmando o negando la corrección de estos actos.

Pero queridos amigos catalanes, ¡en este caso se quedaron cortos! Ni siquiera adoptan la filosofía Nietzscheriana y su nihilismo tan particular. ¿Porqué utilizar la palabra "probablemente"? Porque ¿no están seguros?. O por las dudas, porque si Dios existe, ¿los va a castigar?. ¿Y qué es eso de disfrutar la vida? ¡Yo pensaba que la vida la disfrutaba tomando Coca Cola! ¡En qué lío me metieron!

Estoy de acuerdo con Einstein.

Asociando todo este polirubro de ideas, me vino a la mente un grafiti que vi hace algunos años en una pared de Buenos Aires: "Dios no existe, firmado Niestzsche" y abajo, con otra letra y color "Niestzsche no existe, firmado Dios"

Vayamos a un corte y enseguida volvemos...

2 comentarios:

cerriwden dijo...

Me surge una pregunta
¿Si Dios existe no se puede disfrutar de la vida?
Con todas sus alegrías y sus sueños rotos este sigue siendo un mundo hermoso.
Los publicitarios de Barcelona(ya su profesión me dice que son vendedores de ilusiones), le atribuyen a Dios características de un Demiurgo Malvado.
A lo mejor son más gnósticos de lo que ellos creen.
Por los Arcontes de Atenas.
Vive y verás.
Besos

Pablo dijo...

Como me gustan los chistes, mi respuesta es esta:
Un ateo estaba paseando en un bosque, admirando todo lo que aquel ”accidente de la evolución” había creado.
“¡Pero qué árboles majestuosos! ¡Qué poderosos ríos! ¡Qué bellos animales!”… iba diciendo. A medida que caminaba, a lo largo del río, escuchó un ruido en los arbustos atrás de el.

Se giró para mirar, y en ese preciso momento advirtió un corpulento oso pardo caminando en su dirección. No lo pensó dos veces y salió corriendo lo más rápido que podía, miró por encima del hombro, y reparó que el oso estaba demasiado cerca.

Aumentó la velocidad todo lo que pudo, era tanto su miedo que las lágrimas le vinieron a los ojos. Pero entonces tropezó y cayó, rodó en el suelo y desesperado intentó levantarse. Sólo que el oso ya estaba sobre él, sujetándolo con su fuerte pata izquierda y, con la otra pata levantada para agredirlo ferozmente.

En ese preciso momento, el ateo clamó: “¡Oh Dios mío!”.

Entonces el tiempo se paró. El oso quedó sin reacción. El bosque se sumergió en silencio. Hasta el río dejó de correr. A medida que una luz clara brillaba, una voz venia del cielo diciendo:

“Tú negaste mi existencia durante todos estos años, enseñaste a otros que yo no existía, y redujiste la creación a un accidente cósmico. ¿Esperas acaso que yo te ayude a salir de ese apuro? ¿Debo yo esperar que tengas fe en mi?”

El ateo miró directamente la luz y dijo: “¡Seria, de hecho, hipócrita de mi parte, pedir que de pronto, me pases a tratar como un cristiano! ¿Mas tal vez… puedas volver al oso cristiano?”

“Muy bien”, dijo la voz.

La luz desapareció. El río volvió a correr. y los sonidos del bosque volvieron.

Entonces, el oso recogió las patas, hizo una pausa, bajó la cabeza y dijo las siguientes palabras: “Señor, bendice este alimento que ahora voy a comer. Amén”.