
Leo el artículo de Jorge Elías en La Nación de ayer titulado "Cantando bajo la lluvia" y no paro de reirme.
Resulta que para un buen comunista integrante de la Revolución Bolivariana (esa revolución inventada por el payaso venezolano, para tener un respaldo a todas sus acciones y copiar lo que fue la revolución cubana) estar bajo la ducha o regadera por más de tres minutos, es ser un burgués. Según él, se tomó el tiempo y con eso basta y alcanza porque "he contado yo y no quedo hediondo"
Lo mismo que cerrar campos de golf porque es un deporte de la burguesía, este impresentable quiere dirigir a su gente diciéndole que es lo que tiene que hacer, comer, trabajar, divertirse mientras él y su entorno hacen todo lo contrario, despilfarrando el dinero en viajes, joyas y compra de inmuebles. ¿O Ud. esperaba otra cosa?
Como dice Elías "La revolución de verdad no objeta su vestuario, provisto por una firma italiana de Nueva York, ni sus corbatas Pancaldi y Hermés, ni sus relojes de pulsera Cartier, Boucheron y Rolex."


