Clarín ahora y Klarín hace unos años, nunca fue un diario -a mi modesto entender- confiable. Siempre tomaba la información con pinzas, porque en el fondo, había un negocio o un interés del Grupo.Nobleza obliga: todos los medios son iguales.
Sin embargo, debo reconocer que en algunas ocasiones los análisis políticos que presenta son coherentes y razonables.
Este es el caso de la columna de hoy de Ricardo Roa, referido al sainete del corte del puente en Galeguaychú y las múltiples contradicciones de este payasesco gobierno.
Lo transcribo a continuación, vale la pena.
La primera conclusión del anuncio de Aníbal Fernández sobre Gualeguaychú es que pese al fallo que ordenó al Gobierno despejar el puente, seguirá el corte y quizá por mucho tiempo. La segunda es que volvió a patear la pelota afuera, en la creencia de que es posible convivir con los problemas sin enfrentarlos y gambeteando siempre los costos
En la actitud oficial hay contradicciones por todas partes. En 2006, cuando la de los asambleístas aún era “una causa nacional”, Fernández impidió que un juez levantara el bloqueo con el argumento de que eso era una atribución del Gobierno.
La semana pasada, la Presidenta dijo que la decisión debía venir de la Justicia. El martes el juez lo decidió. Y ayer el Gobierno interpretó que el fallo es de cumplimiento imposible.
Suficiente como para no acatarlo. Y pirueta completa.
Otra contradicción aparece en la lista de delitos que el Gobierno usará para querellar a los asambleístas. Desde amenazas agravadas hasta homicidio culposo. Cualquiera de esos supuestos delitos fueron cometidos durante el larguísimo tiempo que el puente lleva bloqueado. La pregunta obvia es: ¿ por qué no los denunció antes ?
La del jefe de Gabinete fue una conferencia con periodistas pero sin preguntas. Y quien presume de ser un hábil polemista dijo lo que quería decir y se fue. O, más bien, recitó lo que le ordenaron. Llenó tiempo con reiteraciones y cada tanto repasaba las páginas que tenía sobre el estrado, para no apartarse del libreto.
Aníbal F. insistió en que el Gobierno no va a reprimir ¿Qué pasará si finalmente la Justicia comprueba los delitos y los que los cometieron continúan en el piquete? ¿Mandará la Gendarmería a detenerlos?
Claro que eso llevará mucho tiempo.
Justamente lo que busca el Gobierno.
